Con las broncas que he tenido recientemente, me apachurro, me deprimo (neta que yo no sabía que era eso hasta hace poco, eso creo) y me ha afectado en la chamba y en la familia. Ya no sé ni que pedo conmigo.
Alguien me dijo “escribe lo que sientes, te sirve de terapia”, y aquí me tienen… escribiendo. Preferí hacerlo aquí, en un medio público, volátil, etéreo. Lo consideré mejor opción a escribirl en el clásico bloc de notas de papel. Irónicamente me pareció más seguro el blog que el papel en el sentido de privacidad. Digo, está a la vista de cualquiera, pero no saben quién soy… eso es un alivio y eso es algo que necesito… un alivio.
¿el nombre? Ja. Bueno, aquí en mi rancho es común que encuentres una calle donde no puedas dar vuelta a la izquierda cuando vas manejando, excepto cuando el semáforo muestre la flecha verde. Hay un signo de tránsito que dice vuelta con flecha verde… así que.. aquí tienes permiso de dar vuelta a la izquierda… Ja.
Y yo que quería tener un blog para no tener que darle explicaciones a nadie… en fin.